En ésta página
Información General
La Historia 
  Secciones
Página Central -Home-
Página Principal
Clasificados
Comercios en su zona
Cupones
Enlaces 1
Enlaces 2
Horóscopo
Juegos
Liste su Negocio Gratis
Mapa
Números 800s Utiles
Pixel Ads 2006-2010
Recetas de Cocina
Remates / Subastas
Trabajos
Turismo
  Relacionados
Información General
Radio
Televisión
Revistas 
Periódicos 
Embajada 
Consulados 
Gobierno 
Compañías Aéreas 
  


CANADA


Información General

  • Nombre oficial: Canadá

  • Superficie: 9.220.970 Km²

  • Capital: Ottawa 1.097.000 hab. (1999).

  • Idioma: inglés y francés oficiales. 13% de la población es bilingüe, 67% habla solamente inglés, 18% sólo francés y 2% habla otras lenguas (italiano, alemán y ucraniano, lenguas de los diferentes grupos indígenas y de las respectivas comunidades de inmigrantes).

  • Religión: predomina la católica (45,7%) seguida de la protestante de varias denominaciones (36,3%). Hay también judíos, musulmanes, budistas, hindúes y el 12,4% de la población se declara no religiosa.

  • Partidos políticos: Partido Liberal, Partido Reformista, Partido Conservador, Parti Québecois (separatista), Nuevo Partido Democrático, Partido Verde.

  • Organizaciones sociales: a nivel sindical, el Congreso Canadiense del Trabajo, con más de 2.3 millones de miembros; Confederación de Sindicatos Nacionales; Federación de Trabajadores de Québec; Federación Nacional de Sindicatos Independientes; Federación de Estudiantes Canadienses. A nivel de organizaciones sociales no estrictamente ligadas al mundo sindical: Primeras Naciones de Canadá, Consejo de Canadienses.

  • División administrativa: 10 provincias y 3 territorios.

  • Tipo de Gobierno: El sistema de gobierno es parlamentario. El Senado tiene 104 miembros y la cámara de los Comunes 301. Canadá es un estado federal miembro de la Comunidad Británica. La reina Isabel II está representada por el gobernador general.

  • Fiestas nacionales: 1º de julio, Día de Canadá (1867).

  • Geografía y recursos: Segundo país del mundo en extensión, se divide en cinco regiones naturales. Las "provincias marítimas" corresponden a la costa del Atlántico, región montañosa y fría, con vegetación de tundra. El "escudo canadiense" es un área de arenas cristalinas cubierta por grandes bosques y rica en productos minerales. Los bosques ocupan más de la mitad de las tierras cultivables del país. Al sur, en las márgenes de los grandes lagos y del río San Lorenzo, se extiende un área más plana, con suelos fértiles, donde se concentra más de 60% de la población y los grandes centros urbanos. En las praderas del suroeste se desarrolla intensa actividad agrícola (trigo, papa, avena y cebada). La costa del Pacífico es una región montañosa, con extensos bosques. El "norte grande" es un vacío demográfico, con clima muy frío y vegetación de tundra. El país posee grandes recursos minerales: es el mayor productor mundial de amianto, níquel, zinc y plata, y el segundo de uranio. Tiene importantes yacimientos de plomo, cobre, azufre, oro, hierro, gas y petróleo. Las emisiones industriales de plantas canadienses y estadounidenses contribuyen a la "lluvia ácida" que ya ha perjudicado a miles de lagos. La construcción de una serie de plantas hidroeléctricas en Québec amenaza con destruir las tierras y la economía de la población indígena. Contaminación marina por residuos tóxicos provenientes de la actividad industrial, minera y agraria.

  • Pueblo: hay aproximadamente 800.000 indígenas, métis (mestizos) e inuits (llamados esquimales), que comprenden desde individuos muy adaptados a la cultura ciudadana hasta cazadores tradicionales que viven en alejadas comunidades del norte. Tienen seis regiones culturales y diez familias lingüísticas diferentes; muchas de sus lenguas nativas, como es el caso del cree y ojibwa, se siguen utilizando en la actualidad. Unos 350.000 nativos tienen la condición de indígenas, es decir que pertenecen a uno de los 573 grupos registrados y pueden vivir en reservas con protección federal (aunque solamente 70 % se registran). Los mestizos y los indígenas no registrados históricamente no han recibido reconocimiento legal, pero en la actualidad están conquistando algunos derechos de tipo especial. Aproximadamente 45% de los canadienses descienden de británicos, 29% de franceses. Hay importantes comunidades de inmigrantes: europeos, árabes, asiáticos, africanos, latinoamericanos (3,4% de alemanes; 2,8% de italianos; 2,2% de chinos; 1,5% de ucranianos; 1,3% de holandeses; también de origen portugués, polaco, pakistaní, filipino, etc.

[ ]

La Historia
(hasta septiembre del año 2004)

    LOS PRIMEROS POBLADORES del actual territorio de Canadá eran inuits (mal llamados esquimales) y tribus emigradas del continente asiático, a través del estrecho de Bering. Los colonos europeos que llegaron a América del Norte en el siglo XVI calcularon que había entonces entre diez y doce millones de indígenas habitando el continente.

    Entre los siglos XVII y XIX, estos territorios estuvieron alternadamente bajo el dominio de ingleses y franceses, hasta que el Parlamento y el Rey formalizaron su condición de colonia británica. La colonización creció en torno al lucrativo comercio de pieles y fue consolidando una población local, cercana al medio millón a fines del siglo XIX.

    El Acta Británico-Norteamericana de 1867 estableció que la Constitución canadiense sería similar a la de Inglaterra, con el Poder Ejecutivo investido por el Rey y delegado en un gobernador general con su Consejo, mientras el Legislativo sería ejercido por un Parlamento compuesto por el Senado y la Cámara de los Comunes.

    En 1931, el Parlamento británico liberó a las Provincias y sus Dominios de la aplicación del Acta de Validación de las Leyes Coloniales, cediendo a Canadá autonomía legislativa. El mismo año, Noruega reconoció la soberanía canadiense sobre las regiones árticas al norte de su territorio principal.

    En 1981, el gobierno canadiense acordó con el Parlamento inglés el inicio de una transición constitucional, que culminó en 1982 con la sustitución de la Carta de 1867 por el Acta de Canadá, que le concedió autonomía para reformar la Carta y lo transformó en Estado asociado del Reino Unido.

    El Acta de 1982 incluyó una Carta de Derechos y Libertades, reconoció la herencia plurinacional del país y los derechos de los pueblos indígenas, el principio de igualdad de beneficios entre las diez provincias y la soberanía de las mismas sobre sus recursos naturales.

    La causa religiosa y nacionalista invocada para enfrentar la ocupación de los protestantes ingleses en 1760, hizo que Quebec (Québec) asumiera históricamente la misión de guardiana de la fe católica, de la lengua y de la " raza" francesa en América del Norte. Misión cumplida, pues los 6.000 franceses de 1769 llegaron a ser 6.000.000 de quebequenses en 1960.

    En Quebec, donde cuatro quintos de la población hablan francés como primera lengua y conservan su identidad cultural, la autonomía provincial siempre ha sido un tema delicado. En 1977, el gobierno del separatista Partido Quebequense (PQ), liderado por René Lévesque, adoptó el francés como idioma oficial en la educación, la actividad comercial y la administración local.

    Aunque Lévesque descartó la idea de una separación unilateral y propuso una "asociación soberana", con unidad monetaria y aduanera, un plebiscito efectuado en 1980 rechazó esa fórmula, por 59,5 contra 40,5% de los votos. Diez años después, un sondeo de opinión reveló que 62% de los quebequenses seguían apoyando la " libertad" para su provincia. Quince años después, en un nuevo plebiscito promovido por el Partido Québecoise, el  margen fue mucho más estrecho: 50,4% de los votantes se opusieron a la separación y 49,6% la aprobaron.

    La ley inglesa rigió durante largo tiempo las relaciones entre los sexos en América del Norte y recién en octubre de 1929 se concedió a la mujer canadiense la personalidad jurídica. Por primera vez en el país, la constitución de 1982 definió la igualdad entre la mujer y el hombre como un derecho legal.

    Además, cada provincia posee una ley sobre la igualdad de los derechos, que asegura el acceso a la vivienda, trabajo, servicios y otras oportunidades, sin discriminación de raza, religión, edad, nacionalidad y sexo. Sólo en Quebec se prohibe la discriminación por " inversión sexual" , como se denomina a la homosexualidad.

    No obstante, las mujeres son víctimas de hecho de una fuerte discriminación. No tienen acceso a todas las profesiones y si lo consiguen no tienen la misma remuneración. El porcentaje de mujeres que trabajan fuera del hogar aumentó 62% entre 1969 y 1979. En 1981 llegó al 49% del total de mujeres y 39% de la población económicamente activa.

    Los gobiernos liberales liderados por Pierre Trudeau fueron confirmados en las elecciones de 1968, 1972, 1974 y, tras un breve intervalo de administración conservadora, en 1980. Trudeau distendió los vínculos tradicionales de Canadá con Europa Occidental y Estados Unidos, se aproximó al Lejano Oriente, Africa y América Latina y no se sumó al bloqueo económico contra Cuba.

    Las dificultades que surgieron como consecuencia de la recesión económica internacional provocaron una fuerte caída de la popularidad del PL y favorecieron al Partido Conservador. El líder del PC, Brian Mulroney, abogado laboralista y empresario oriundo de Quebec, sustituyó en 1983 al primer ministro John Turner, que había sucedido a Trudeau al frente de los liberales.

    Mulroney restableció las relaciones especiales mantenidas por Canadá y Estados Unidos en el pasado, como se evidenció en las negociaciones, iniciadas en 1985, de un acuerdo de libre comercio. El tratado, que entró en vigor en enero de 1989, fue criticada por los liberales y otros sectores de la oposición, que lo consideraron demasiado favorable para el país vecino. No obstante, el acuerdo obtuvo un apoyo masivo en las elecciones de 1988.

    La victoria conservadora fue posible gracias a los votos de los quebequenses, reflejo de la creciente pujanza de los empresarios de habla francesa, y al Acuerdo del Lago Meech, impulsado por Mulroney y firmado en 1987, donde el gobierno federal cedió importantes poderes a todas las provincias, dando por primera vez a Québec el reconocimiento de su especificidad cultural.

    El Acuerdo del Lago Meech, que para entrar en vigor debía ser aprobado por la totalidad de las provincias, fue bloqueado por Newfoundland y Manitoba. En Manitoba el único voto por la negativa fue de un indígena que no aceptaba la cláusula que declara a Quebec una "sociedad diferente".

    Los Territorios del Noroeste -que constituyen la tercera parte de la superficie del país en una población de solamente 52.000 habitantes, la mitad de los cuales son inuits o integrantes de otros grupos indígenas- estaban considerando la posibilidad de separarse en dos regiones, Nunavut y Denendeh, cada una con gobierno autónomo. Si bien el cuerpo legislativo provincial aprobó el plan en 1987, está sujeto a la ratificación del gobierno federal por plebiscito de residentes.

    Supeditado al acuerdo de los gobiernos provinciales y de las organizaciones de indígenas e inuits, el Gobierno Federal se declaró dispuesto a incorporar a la Constitución el derecho de estos últimos al autogobierno. En 1988, el gobierno transfirió 673.000 km2. a los indígenas e inuit de los Territorios del Noroeste y se espera que 352.000 km2. más tengan el mismo destino. En 1992, representantes del gobierno federal y de gobiernos provinciales firmaron un acuerdo sobre las demandas territoriales de los 17.500 indígenas de la provincia de los Territorios del Noroeste. Quedó abierto al camino para la creación de "Nunavut" ("Nuestra Tierra" en lengua inuit), proyecto que fue aprobado en un plebiscito realizado el 4 de abril. Nunavut, al norte de la Bahía de Hudson y el archipiélago ártico, ocupa un área de 2,2 millones de km2, equivalente a un quinto del país. El acuerdo previó, además, la transferencia de otros 350.000 km2, en propiedad de los inuit, así como el pago de 580 millones de dólares como contraparte por la renucnia a futuros reclamos territorriales. "Nuestra Tierra" no obtuvo la autonomía, pero quedó estipulada la participación de la población en la explotación de los recursos naturales de sus tierras.

    Los inuit del noroeste de Canadá trabajan con sus hermanos de Groenlandia y Alaska para tratar los problemas ecológicos, culturales, sociales y políticos que afectan a su nación. La Quinta Conferencia Circunpolar Inuit (CCI) de 1989 reafirmó su derecho a tierras que Canadá considera propiedad estatal y reparte mediante concesiones a grandes empresas de explotación minera.

    El país que ocupa el primer lugar en el comercio con Canadá es Estados Unidos, y viceversa, pero las ventas canadienses a su vecino representan un quinto del producto nacional, mientras que el flujo estadounidense en sentido inverso es menor a 3%. Ninguna de las grandes economías occidentales mantiene ese grado de desequilibrio, comparable sólo a la dependencia de los países del Sur con respecto a los países industrializados del Norte.

    Con el tratado de libre comercio puesto en marcha en 1989, la integración de Canadá a la economía estadounidense se ha reforzado con respecto al pasado. Por medio del comercio, los créditos y las inversiones en Canadá, Estados Unidos se ha asegurado cada vez más el control de los recursos naturales y la participación mayoritaria en las acciones de la industria canadiense.

    Una recesión en Estados Unidos significa una recesión también en Canadá; la política monetaria de Ottawa se define en lo esencial por la de su vecino. Se ha llegado a calificar de colonial este tipo de dependencia, por más que Canadá sea la octava potencia industrial y el nivel de vida de su población ocupe el décimo lugar en el mundo, según los criterios estadísticos de la OCDE.

    Las Fuerzas Armadas Canadienses (CF) tienen bajo su responsabilidad la protección de los intereses nacionales dentro y fuera del país, la defensa de Norteamérica en cooperación con Estados Unidos y los compromisos de seguridad que se derivan de la pertenencia a la OTAN, a la vez que han cedido personal a los cuerpos de paz de la ONU.

    A lo anterior se agregan las Fuerzas Canadienses Europa (CFE) que proveen al Comando Supremo de la OTAN de formaciones militares permanentes estacionadas en Europa Central, compuestas por cuatro grupos de brigadas mecanizadas y un grupo aéreo, preparadas para operar con la mayor eficiencia. Actualmente las Fuerzas Canadienses se están retirando de Europa. Fuerzas canadienses participaron en la intervención de Estados Unidos en Haití, en 1994.

    Las relaciones entre Canadá y Estados Unidos estuvieron tensas en 1985, porque un guardacosta estadounidense atravesó el Pasaje Noroeste sin la autorización canadiense. Estados Unidos reconoce la soberanía de Canadá sobre las islas árticas pero no sobre sus aguas y un litigio similar existe en aguas cercanas a las islas francesas de St. Pierre-et-Miquelon.

    Tampoco ha logrado avanzar mucho Canadá en su pretensión de que Estados Unidos controle la emisión de gases de sus industrias, que entran en territorio canadiense y provocan lluvia ácida.

    El gobierno canadiense se comprometió a reducir a la mitad las emisiones de sus propias fuentes generadoras de lluvia ácida. Este programa, que ya comenzó a aplicarse prevé una reducción del 20% de las emisiones industriales para el año 2005.

    En 1991, el primer ministro de Quebec Robert Bourassa inició la segunda fase del proyecto energético en James Bay, que supone el embalse y desvío de nueve ríos que fluyen a lo largo de 350.000 km del noroeste de la provincia y desaguan en las bahías James y Hudson.

    La primera etapa del proyecto, denominada La Grande, es un conjunto de obras destinado a generar 10.282 megawats de electricidad. James Bay producirá en total 27.000 megawats, una potencia superior a la de las gigantescas represas de Itaipú, en Brasil o la de Tres Gargantas en China.

    La región afectada por las obras constituye el territorio de caza y pesca de aproximadamente 11.000 cree y 7.000 inuit, poblaciones con más de 5.000 años de presencia en la zona. En la región se encuentra la mayor población de ballenas beluga, los mayores rebaños de caribús y gran parte de las focas de agua dulce del mundo. Una gran cantidad de patos migratorios estacionan habitualmente en los extendidos humedales.

    A efectos de desviar los cuatro ríos y construir las represas y los embalses, fueron inundados más de 13.000 km2 de tierras. Asimismo, a raíz de la apertura de una compuerta de un embalse de La Grande, unos 10.000 caribúes murieron ahogados en 1984.

    La segunda etapa del proyecto completará el embalse de los ríos que desembocan en las dos bahías mencionadas e inundará 10.000 km2 más de territorio. El proyecto permitirá vender electricidad a Estados Unidos, instalar plantas productoras de aluminio en Quebec y garantizar el consumo energético de los canadienses, uno de los más altos del mundo. Las consecuencias de esta obra sobre el ecosistema de la región son imprevisibles.

    En 1973, la caza y la pesca cubrieron dos tercios del alimento de la población del área del proyecto; su incidencia se redujo a un cuarto veinte años más tarde. En 1975, la población local firmó un tratado para conservar una pequeña parte de sus tierras y obtener algunas compensaciones económicas por la pérdida del resto de su territorio. Aún así, las posibilidades de sobrevivencia de la cultura indígena local frente al ecocidio nacionalista en Quebec, son muy reducidas.

    Los inuit, habitantes tradicionales de las Islas Belcher, en la Bahía de Hudson, y que viajan por el mar helado en busca de caza y pesca, no fueron considerados en estos acuerdos y están preocupados por los efectos sobre el medio ambiente y sobre sus condiciones de vida.

    En el presente existen en Canadá 326.000 indígenas, reunidos en 577 grupos, y 25.000 inuit (mal llamados esquimales). Por lo menos 100.000 mestizos e indígenas -algunas fuentes llegan hasta la cifra de 850.000- están asimilados a la cultura dominante (4% de la población total, según las estadísticas oficiales).

    Los primeros pueblos de Canadá se han ido agrupando para defender sus derechos. Entre las décadas de 1960 y 1970 se creó la Hermandad Nacional Indígena (NIB), entidad destinada a representarlos ante la opinión pública y el gobierno federal. Recientemente, la NIB fue reemplazada por la Organización de las Primeras Naciones Indígenas (OFIN).

    Los pueblos indígenas reivindican el respeto por los tratados que afirman los derechos sobre sus tierras y sus riquezas. Sobre todo los que viven de la caza y de la pesca, como los cree, dene, innu, haida e iroquois, enfrentan diversas amenazas a su tierra y forma tradicional de vida.

    Después de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno tomó medidas para asentar en pequeñas reservas a los innus, que a principios de la década de 1970 estaban casi todos agrupados en áreas asignadas a ese fin. Si bien Canadá reconoce oficialmente los derechos indígenas sobre sus tierras, mediante acuerdos específicos trata de instalarlos en superficies menores, a cambio de una compensación económica.

    La experiencia de una generación de innus demostró que fue un error aceptar esa propuesta. Un informe de 1984 reveló que el índice de suicidios entre las comunidades del norte de Labrador era 5 veces mayor a la media canadiense. En 1988, los innus invadieron la base de Goose Bay y montaron un campamento de paz. A pesar de la inmediata acción policial, los indígenas consiguieron interrumpir el programa de pruebas de ese año.

    Sorpresivamente, un Tribunal liberó a los cuatro indígenas procesados por la invasión, alegando que la propiedad de la tierra es un concepto extraño para los habitantes originales del Canadá y que no era razonable una prueba basada en normas jurídicas británicas o canadienses. El gobierno impugnó la sentencia rápidamente, al percibir que podía sentar un nuevo precedente sobre los derechos territoriales indígenas en la región.

    En 1990, el Parlamento aprobó una nueva legislación restrictiva para los refugiados, que entró en vigor en enero de 1991. La nueva legislación estableció que los perseguidos que ingresen al país sin autorización de residencia podrán ahora ser devueltos a un país considerado seguro. La oposición y entidades humanitarias acusaron al gobierno de pasarse de un extremo al otro. Las autoridades replicaron que no habían cerrado del todo sus fronteras, pues se autorizó la admisión de 13.000 refugiados a través de las embajadas y el ingreso de 10.000 familiares de residentes en el país.

    A mediados de 1991, el Grupo Internacional de Trabajo para asuntos indígenas declaró que el gobierno canadiense no respeta los derechos religiosos de la población mohawk y denunció distintas formas de agresión como la construcción de un campo de golf en sus territorios comunales.

    En una conferencia organizada a fines de 1991 por el "Comité Mujeres Indígenas 500" de Canadá, las delegadas de 22 países americanos expresaron su rechazo a la dominación y discriminación de que son objeto. Las participantes decidieron luchar para recobrar el liderazgo que la mujer tuvo en la sociedad indígena antes que llegaran los colonizadores europeos.

    En octubre de 1991, Ottawa anunció la decisión de destinar unos 700 millones de dólares canadienses al sector agrícola, pero los productores consideraron que ese monto no era suficiente para compensar las pérdidas sufridas el año precedente. Las subvenciones agrícolas de los gobiernos europeos y estadounidense, dejaron en desventaja a los canadienses, puesto que la actual orientación del GATT es la consecución de un comercio liberalizado.

    En diciembre, el ministro de economía canadiense reveló que el país tuvo en 1991 su primer déficit comercial en 15 años (en setiembre la cifra había alcanzado los 275 millones de dólares). El año 1991 estuvo caracterizado por la recesión económica, altos impuestos, escándalos de corrupción, escalada del separatismo y declinación de la popularidad de Mulroney.

    En los primeros meses de 1992, Canadá vivió una intensa polémica en torno a los crecientes reclamos de autonomía de Quebec. En agosto, esta provincia rechazó "por insuficiente" el proyecto del gobierno que le concedía un estatuto "especial".

    En materia comercial, despés de 18 meses de negociaciones, Canadá, Estados Unidos y México firmaron un acuerdo sobre la creación de una zona de libre comercio (North American Free Trade Agreement, NAFTA), el 12 de agosto de 1992 (ver recuadro).

    En febrero de 1993, el primer ministro Brian Mulroney, con el más bajo índice de popularidad, decidió renunciar al Partido Conservador (y por lo tanto al gobierno). Antes, en junio, intentó utilizar la mayoría de 10 bancas en el parlamento para obtener la ratificación del NAFTA. Pero su dimisión dio fuerza al argumento de la oposición de que las elecciones debían ser anticipadas y ninguna decisión clave debía ser tomada antes.

    La ministra de defensa, Kim Campbell se convirtió ese mes en la 19a primera ministra y en la primera mujer en ocupar ese cargo en Canadá. Su primera medida consistió en reducir a 25 los miembros del gabinete, 10 menos que el anterior.

    En junio del mismo año, el parlamento ratificó el tratado de creación del NAFTA. Dos meses más tarde, la flamante primera ministra recorrió de punta a punta el país concentrando su campaña en el tema de la adopción de medidas de austeridad para combatir el déficit presupuestario. Su rival, el liberal Jean Chrétien, prometió en cambio, dar prioridad a la creación de empleos.

    En las elecciones generales de octubre de 1993, el opositor Partido Liberal recuperó el poder, después de nueve años, con una aplastante victoria sobre el Partido Conservador, cuya representación en la Cámara de los Comunes se redujo de 155 bancas a dos. Los liberales obtuvieron 178 escaños, contra 79 en la legislatura anterior. El separatista Bloque Quebecois (54 bancas) y Partido Reformista (52 bancas), de centroderecha, tuvieron un importante aumento. El resultado marcó la peor derrota para un partido de gobierno en 126 años de historia de Canadá.

    El nuevo primer ministro, Jean Chrétien juró el 4 de noviembre de 1993. El mes siguiente, la ex primera ministra Kim Campbell, dimitió a su cargo como líder del Partido Conservador.

    La reducción de la deuda pública y de los gastos del estado, el aumento del desempleo a más del 10% y los impulsos separatistas en Québec fueron las principales preocupaciones del gobierno durante 1994 y 1995. En mayo de 1994 la inflación bajó por primera vez en 40 años. Con un ingreso por familia de más de 45.000 dólares por año, Canadá continúa siendo uno de los países más ricos del mundo.

    La posibilidad de la separación de Québec de Canadá volvió a plantearse en 1994, a instancias del separatista Partido Québecoise (PQ). La popularidad del primer ministro Chrétien había crecido 13% desde las elecciones de 1993 pero en la provincia de Québec, que Chrétien reconoció como "diferente", triunfó el  PQ. El nuevo gobernador Jacques Parizeau se comprometió a hacer todo lo posible para convertir a Québec en un estado soberano.

    El contexto geopolítico impuesto por el TLC hizo que el caso de Québec fuera seguido con mucha atención por los países integrantes del tratado, que había entrado en vigor el 1º de enero de 1994, a pesar de que el proyecto del PQ establecía que la provincia  mantendría las obligaciones asumidas por Canadá. La separación fue rechazada por el 50,6% de los votantes, el 30 de octubre de 1995, más del 49% la aprobaban. El PQ aseguró que de ganar las elecciones legislativas de 1998 convocaría a un nuevo plebiscito.

    La amenaza de una secesión de Quebec retrocedió en 1996, pese a la alta votación que recibió la opción separatista. El gobierno federal transfirió algunos poderes a las provincias, en un intento de apaciguar los nacionalismos. Lucien Bouchard, el líder de las fuerzas secesionistas, reemplazó como gobernador de Quebec a Parizeau, quien había renunciado tras la derrota en el referéndum. Pese al crecimiento de la economía canadiense, el desempleo siguió en aumento en 1996. A lo largo del año, prosiguieron las disputas con Estados Unidos a raíz del comercio con Cuba de empresas canadienses.

    En junio de 1997, Chrétien ganó las elecciones legislativas, al conseguir 155 de los 301 cargos, seguido por el Partido Reformista, el Partido Quebecois, el Nuevo Partido Democrático y el Partido Conservador. Presionado por los separatistas, el gobierno prohibió la exhibición del pabellón canadiense dentro de la Cámara de los Comunes en marzo de 1998.

    La Suprema Corte falló en 1998 que Quebec no podía separarse sin el consentimiento del gobierno federal. El primer ministro, nativo de Quebec y tajante opositor a la secesión, dijo que el fallo apoyaba los principales argumentos del gobierno federal, al establecer que Quebec carecía de autoridad, dentro de la ley canadiense, para ejecutar, de forma unilateral, la independencia.

    En 1999, un estudio de la Fundación David Suzuki estableció que Canadá, tenía el mayor consumo de petróleo y gas por habitante y que más de 16 mil personas morían anualmente por la contaminación del aire. Además, el estudio señaló a Canadá como el primer productor por habitante de gases que producen el calentamiento de la atmósfera.

    Tras 50 años de gobierno canadiense, los inuit finalmente consiguieron ese año que se les entregara el control de una quinta parte del territorio canadiense, al crearse el territorio de Nunavut, en el noroeste. Dada la ausencia de infraestructura que permita explotar las riquezas minerales de Nunavut, los 25.000 inuits que allí viven han seguido dependiendo de subsidios y pagos de bienestar social del gobierno canadiense.

    El Indice Social Jantzi entró en vigencia en el año 2000 en Canadá e integró a 60 empresas elegidas entre las mayores del país, seleccionadas a partir de su respeto por cuestiones ambientales y sociales, lo que dio la posibilidad a los inversores que no desean ver sus fondos desarrollando la industria de armamentos o a empresas que contratan trabajo infantil a precios de miseria, de elegir con conocimiento de causa a quiénes respaldar. EL ISJ excluye también a compañías vinculadas a la energía nuclear, el tabaco y las armas militares. Empresas con intereses en los juegos de azar y el alcohol fueron incluidas.

    Respondiendo a una ola de críticas a su gestión, Chrétien -en contra de la opinión de miembros de su partido- adelantó las elecciones para noviembre de 2000. Las mismas le dieron no sólo la mayoría absoluta de la Cámara de Comunes sino que obtuvo 17 bancas más que cuatro años atrás. Además, su Partido Liberal ganó votos en Quebec, debilitando el apoyo a los separatistas. La excepcional situación de la economía canadiense (según estimaciones de la ONU, Canadá ocupaba en ese momento el primer puesto en el ranking mundial de nivel de vida), impulsó a los votantes a volcarse en apoyo al primer ministro y su equipo.

    El gobierno aprobó en marzo de 2001 una nueva legislación para combatir la pornografía infantil. La misma establece que, además de constituirse en delito la producción o publicación de imágenes "indecentes" de niños, también es delito acceder a ellas en un sitio de la Internet. Los individuos que incurran en delitos configurados en esta nueva ley, no importa desde qué parte del mundo, pueden ser llevados ante los tribunales canadienses. Los proveedores de Internet en Canadá advirtieron que sería muy difícil controlar todo lo que se publica y circula por la red.

    En julio Canadá se convirtió en el primer país del mundo en legalizar el uso terapéutico de la marihuana. Asimismo, el gobierno comenzó a cultivar la droga para fines medicinales. De todos modos, la producción comercial y su venta para usos no medicinal siguió siendo ilegal.

    Tras negociaciones secretas entre el gobierno de Quebec y líderes indios de la comunidad cree, se acordó que éstos recibirían un pagó de 2.200 millones de dólares canadienses a cambio de permitir un peritaje ambiental que habilite sentar las bases para construir un proyecto hidroeléctrico. Para la mayoría de los 12.000 cree, que por décadas habían combatido la creación de una represa, el acuerdo comportó una traición de sus líderes y contraría su convicción de que la tierra es sagrada y no debería ser dañada.

    Tras los ataques del 11 de setiembre a EEUU, tropas canadienses se sumaron a la guerra contra el terrorismo liderada por el presidente George W. Bush. En 2002, 4 soldados canadienses murieron en Afganistán víctimas de bombas estadounidenses. Ese año, Chrétien declaró en una entrevista televisada, que de los atentados de Nueva York y Washington, Occidente debía aprender que «no se puede ejercer el poder hasta el punto de humillar a los otros», y que «el mundo occidental se está haciendo demasiado rico en relación a los países pobres». Las declaraciones, se sumaron en 2003, a la negativa de Canadá de apoyar cualquier acción militar contra Irak, que careciera del apoyo de la ONU, resultaron para Chrétien en críticas feroces de la oposición conservadora que le exigió que pidiera disculpas al gobierno de EEUU.

    En 2003, Toronto vivió su mayor ausentismo laboral, debido a una cepa del virus de la gripe, que paralizó la ciudad: la Organización Mundial de la Salud advirtió que las personas que no tuvieran motivos esenciales para viajar a la misma, se abstuvieran, causando la reprobación de las autoridades canadienses. Toronto fue golpeada poco después, por el apagón más grande de su historia, que incluyó Ottawa, Ontario y otras ciudades del noreste de EEUU.

    Ese mismo año, el PL ganó las elecciones provinciales de Québec, poniendo fin a nueve años de gobierno del partido separatista: Jean Charest sustituyó a Bernard Landry (sucesor de Bouchard), como primer ministro. El PL ganó 75 de las 125 bancas de la Asamblea Nacional de Québec. En las elecciones nacionales de ese año, Paul Martin (ministro de finanzas), fue electo primer ministro; Chrétien se retiró, luego de diez años de mandato.

    En febrero de 2004, Martin se vio envuelto en un escándalo financiero que comprometió seriamente al PL. Martin debió contestar públicamente los cuestionamientos provenientes reporte de la auditoria general de Canadá informó de la malversación de varios millones de dólares del gobierno que fueron usados para programas de apoyo y publicidad política. El primer ministro, quien incumplió su promesa de reducir el déficit federal, insistió en que él no tenía idea, mientras actuó como ministro de finanzas de Chrétien, de que ese dinero hubiera sido usado para los fines mencionados; admitió que, como parte del gobierno, le cupo responsabilidad y aseguró que le correspondía manejar el asunto como su investidura le exigía.

    El gobierno ordenó una investigación federal de los hechos. El juez John Gomery, quien presidió la comisión de investigación sobre el programa de publicidad federal, decidió que el PL solo tendría estatus de asistente en la mencionada comisión. El gobierno no tuvo así posibilidades de interrogar a los testigos en la comisión. El PL contaba anteriormente con un estatus diferente para poder defender su reputación y credibilidad afectadas por el escándalo.

    En abril, pese a las protestas y la oposición de grupos ambientalistas y de defensa de los derechos de los animales, el gobierno permitió que más de 300 mil focas fueran capturadas y asesinadas, argumentando que la campaña era ecológicamente sana y económicamente justificada. Los activistas denunciaron que sus esfuerzos para detener la captura y muerte de estos animales fueron bloqueados. Grupos ambientalistas, 25 años atrás, habían logrado detener la caza de focas jóvenes en la costa este de Canadá. Bajo las nuevas reglas de caza, los animales serían baleados y no apaleados para hacer "más humana" su captura.

    En junio, en las elecciones parlamentarias, el PL perdió su dominio total en el parlamento y conformó el primer gobierno de minoría en el país en 25 años. Afectados por el escándalo financiero, los liberales perdieron más de 30 bancas, lo cual significó el fin de sus 11 años de poder monopólico. Los cómputos más completos señalaron que lograron 135 de los 308 escaños de la Cámara de los Comunes, mientras que los conservadores tienen 99, el separatista Bloc Quebecois 54 y el izquierdista Nuevo Partido Democrático quedó con 19.

    Los más beneficiados en las elecciones fueron los candidatos del Bloc Quebecois, quienes al inicio de los comicios contaban con apenas 33 de los 75 escaños de la provincia. Los 21 que captaron, a expensas de los liberales, abrieron la posibilidad de otro plebiscito en Quebec acerca de la secesión de la región. "El Bloc es el único partido al que los quebequenses le tienen fe", dijo el dirigente del grupo, Gilles Duceppe, mientras cientos de simpatizantes celebraban en Montreal.

    En setiembre, Paul Martin extendió hasta setiembre de 2005, la representación del gobernador general Adrienne Clarkson, que expiraba el 7 de octubre de 2004.

[ ]

Créditos y Agradecimientos


Números Ganadores -Lotería de California-


Comentarios?
Si desea que se agregue información adicional, ó desea anunciar su negocio en
USHispano  CANADA,  no deje de contactarnos!!

Envíenos un email


Copyright (c) 2000-2008 USHispano. Todos los derechos reservados.
Se prohibe la reproducción parcial ó total del contenido de cualquiera de las páginas sin la debida autorización escrita por parte de USHispano.
USHispano no asume responsabilidad por errores tipográficos y/ó fotográficos que pudieran aparecer en nuestro sitio.
All rights reserved. Reproduction in whole or in part in any form or medium without express written permission of
USHispano is prohibited. USHispano is not responsible for any typographical or photographic errors which may appear on our website.